Dr. Juan Carlos Arenas

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Hilos tensores faciales y corporales

Hilos tensores faciales y corporales

A medida que pasa el tiempo y envejecemos, nuestra piel va perdiendo firmeza, tersura y elasticidad, provocada por la pérdida de colágeno y grasa facial. Todo esto se traducede en la tan temida flacidez y en las indeseadas arrugas. Las áreas de la cara más afectadas por los cambios asociados al paso del tiempo suelen ser las mejillas, los pomulos, las cejas, la zona palpebral inferior (ojeras), el área alrededor de los ojos, el reborde de la madibula, el cuello y la papada.

En la actualidad causa admiración un tratamiento preventivo y correctivo basado en la aplicación de hilos tensores, suturas tensoras o hilos de biorevitalización. El éxito obtenido con los hilos es similar al que tuvo el botox en su momento, porque consigue un rejuvenecimiento facial casi inmediato luego de la realización de un procedimiento seguro, sencillo, rápido, sin incisiones, sin dolor y con un material biocompatible y 100% reabsorbible.

Pero hay algo que nunca debe olvidar; se trata de un procedimiento medico de alto nivel de complejidad, que solamente puede y debe ser realizado por un médico debidamente entrenado y con suficiente experiencia en la aplicación de hilos.

¿En que consiste el rejuvenecimiento con hilos tensores?

Se trata de una técnica minimamente invasiva, muy segura, indolora y con resultados inmediatos o de muy rapida instauración, cuyo principal objetivo es la biorevitalización de la piel y el tensado cutáneo mediante la inserción de hilos en la dermis o en la hipodermis con la ayuda de una aguja o una cánula en el interior de la cual se encuentra el hilo. La principal ventaja de la técnica readica en que no requiere de incapacidad tras su aplicación, además de no requerir hospitalización ni uso de anestesia, salvo algunos casos donde podría requerirse la aplicación de crema anestesica o anestesia local.

Su origen

Los hilos tensores no son de reciente aparición en el campo de la medicina. Su empleo como tratamiento del envejecimiento del rostro data de 1988, cuando se comenzaron a utilizar hilos de oro y suturas no absorbibles que se introducían linealmente debajo de la piel y se anudaban en sus extremos con el fin de producir un tensado de la piel. El procedimiento se fue difundiendo y se fue conociendo como “hilos rusos”. El problema que causo su desuso radicaba en que este material al no ser eliminado del cuerpo provocaba muchos casos de rechazo y reacciones adversas, como endurecimiento de la zona tratada, irregularidades en el relieve cutáneo, granulomas alrededor del sitio del nudo, e incluso casos de pacientes a quienes se les transparentaban y hacían evidentes la silueta de los hilos por debajo de la piel.

En los últimos años los logros obtenidos en el conocimiento de la anatomía facial y la dinámica del envejecimiento de la cara, así como el desarrollo de nuevos materiales bíocompatibles y 100% reabsorbibles, nuevas técnicas de aplicación con resultados más naturales y muy pocos efectos secundarios, han posibilitado que se constituyan en la actualidad en uno de los tratamientos estéticos mas innovadores y solicitados en todo el mundo.

Tipos de hilos

Existen 2 tipos de hilos: los hilos lisos de revitalización y los hilos de soporte o sustentación (tensado) con espículas o conos.

Los hilos lisos se colocan en forma de malla o entramado inmediatamente debajo de la piel a nivel de la dermis y tienen como objetivo estimular
producción de colágeno y mejorar el tono, brillo, calidad, elasticidad y firmeza de la piel. Se conocen como hilos PDO en razón a que el material del cual se fabrican es la polidioxanona. Su longitud y calibre varían de acuerdo a la zona a tratar. Sus efectos se comienzan a observar hacia la segunda o tercera después de aplicados. El hilo se elimina del cuerpo hacia el sexto a decimo mes, pero su efecto bíoestimulante persiste por un periodo de alrededor de 1 año. Un tratamiento de la cara requiere usualmente entre 20 y 30 hilos lisos.

Los hilos de soporte (tensado) se caracterizan porque además de producir el efecto reafirmante y estimulante del hilo liso, elevan y reposicionan la piel flácida y caída. A diferencia de los hilos lisos, se aplican a medio centímetro de profundidad de la piel a nivel de la grasa o hipodermis, y ejercen su efecto tensor y reposicionante por medio de sus espículas o sus conos, que se anclan en un punto desde el cual ejercen tracción del tejido que se requiere soportar o levantar. Los hilos tensores se fabrican principalmente a partir de 2 materiales: la Polidioxanona (PDO) y el Acido Poliláctico (Silhouette Soft). Al igual que con los lisos, su efecto revitalizante comienza a observarse a partir de la segunda o tercera semana, pero su efecto de elevación o lifting (si son bien colocados) se observa de forma inmediata. Se eliminan del cuerpo entre los 6 y los 12 meses, y su efecto puede durar alrededor de un año para los hilos PDO y entre 18 a 24 meses para los Silhouette Soft. Un tratamiento facial requerirá el uso de entre 2 y 8 hilos. En manos expertas un tratamiento de rejuvenecimiento con hilos incluirá la utilización tanto de hilos lisos como de hilos de soporte.

Imagen de un hilo con conos Silhouette Soft

¿Cuándo vemos resultados?

Para los hilos de estimulación los resultados son naturales y progresivos, y en general el efecto si bien se evidencia desde la misma aplicación, se va consolidando semana a semana, estando totalmente establecido a partir del tercer mes. Para el caso de los hilos tensores, el efecto se observa inmediatamente.

¿Para quién está indicado?

Los hilos estan indicados a partir de 30 años en personas que quieren prevenir, reparar y/o mejorar la flacidez y calidad de la piel. Se pueden combinar con otros tratamientos, como toxina botulínica, implantes de ácido hialurónico, mesoterapia con vitaminas, micropunción cutanea, plasma rico en factores de crecimiento, y por supuesto, cuidados cosméticos. Una vez aplicados se recomeinda evitar la aplicación de tecnicas que elevan el calor de la piel como la radiofrecuencia o el laser por un periodo de 2 a 3 meses. Como todo tratamiento tiene contraindicaciones y debe evitarse en personas susceptibles de desarrollar cicatrices queloides, en presencia de procesos infecciosos o inflamatorios agudos en el lugar de la implantación.

Los hilos igualmente están indicados en muchos pacientes como tratamiento de prevención para limitar el avance de la flacidez por su acción de estimulación y anclaje, pudiendo retardar hasta en años o desechar finalmente la elección de un lifting quirúrgico. Debe enfatizarce la importancia de la adecuada selección candidato para los hilos, pues claramente nunca reemplazará la cirugia en quien la requiere.

Las principales indicaciones a nivel facial son: elevación de las mejillas, recuperación del óvalo facial, mejora de surcos nasogenianos, líneas de marioneta, perdida del reborde mandibular, arrugas del contorno de ojos y código de barras, elevación de cejas, mejora del doble mentón y reafirmación del cuello.

A nivel corporal, se pueden utilizar tanto hilos lisos como de tensado a nivel de: dorso de las manos, brazos, escote, senos, abdomen, muslos, rodillas, glúteos, e incluso en la zona intima femenina.

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